LA ARQUITECTURA DEL FUTURO.
A lo largo de los siglos, la arquitectura ha ido cambiando según las necesidades personales. Los australopithecus no necesitaban cobijo, pero cuando los Homo erectus se trasladaron al norte de África, empieza a aparecer cierta necesidad. Se crean cabañas con paredes de ramas que posteriormente se renovarán por los Homo sapiens con pieles y huesos de animales. Además, se demostró la creencia de la vida después de la muerte, ya que los Homo Neandertales, utilizaban sepulturas y las rodeaban de flores. Después de esto, la agricultura se establece firmemente y esto llevó a la creación de viviendas permanentes. Luego, con el desarrollo de la población, aparecieron los zigurats (templos). Luego llegaron los egipcios y los griegos con sus distribuciones para su civilización, con su obsesión por los dioses. Además, como novedad, los griegos crean lugares públicos de ocio. Seguidamente, los romanos innovaron con las obras civiles (acueductos, carreteras, puentes…). Después de estos desarrollos, se revolucionó la arquitectura con formas distintas y texturas nuevas. Que darian lugar a una arquitectura innovadora.
Además de estos cambios, a lo largo de la historia, cada época ha tenido su propia visión de la belleza arquitectónica: Babilonia con sus jardines, Egipto con pirámides, Grecia con columnas y techos a dos aguas, la Edad Media con el estilo gótico y gárgolas, y la actualidad con construcciones que utilizan luces, ventanas de espejo y diversas texturas como madera, piedra y ladrillo. Es por eso que, al igual que a lo largo de la historia hemos descubierto nuevos materiales y nuevas texturas, también habrá nuevas bases de belleza. De hecho, ya hay algunos materiales innovadores, como por ejemplo el cemento luminoso, un cemento con la capacidad de absorber e irradiar energía lumínica que trae al mercado una mayor funcionalidad y versatilidad en comparación con el concreto tradicional.

Uno de los métodos más populares de la evolución arquitectónica hasta el día de hoy es la integración de la naturaleza en el diseño de las áreas construidas. Actualmente, la arquitectura apuesta por la sostenibilidad, es por eso que hoy más que nunca existe una conciencia del paisaje como un patrimonio precioso que la arquitectura puede y debe mejorar mientras lo protege para transmitirlo a las generaciones futuras. Se intenta fusionar la naturaleza con la arquitectura haciendo obras sostenibles e integradas en el entorno. La naturaleza se relaciona con la paz mental y con el bienestar, por eso creemos que esto irá en aumento, es decir, se seguirá integrando la arquitectura en la naturaleza y la naturaleza en la arquitectura.

Otro cambio que probablemente haya en la arquitectura lo relacionamos con las condiciones climáticas. Hoy en día tenemos presente el cambio climático, es por eso que el clima puede ser muy frío o muy cálido. Por lo tanto, nuestras casas deberían estar mejor acondicionadas y deberíamos utilizar aislantes térmicos de gran calidad. Actualmente, el mejor aislante térmico es la espuma de poliuretano y el poliestireno extruido (XPS) así que a lo mejor en el futuro nos vemos utilizando estos aislantes térmicos. Además, también estamos presenciando grandes catástrofes como huracanes, etc. Por eso también deberemos construir estructuras fuertes para así ser resistentes a estos hechos y no solo con estructuras, sino con algunos diseños capaces de resistirlos. Por ejemplo, los edificios circulares, debido a que los edificios son circulares, el viento tiende a discurrir a su alrededor en lugar de ejercer presión en un solo lado de la casa. El techo inclinado que posee también desvía la fuerza del viento, a diferencia de los techos planos, que pueden desprenderse durante un huracán.

Por último, la sanidad también afecta a la arquitectura; por ejemplo, el covid llevó a los arquitectos a pensar en la necesidad de espacios más amplios, con luz natural, con lugares delimitados en el espacio y con grandes balcones. Con esto podemos apreciar que cualquier situación sanitaria puede afectar en el diseño de casas. Actualmente se están dando a conocer las enfermedades mentales, haciéndolas más presentes; es por eso que creemos que en un futuro las casas serán diseñadas para causar total y plena serenidad y felicidad, evitando así depresiones o ansiedad. Según el Feng Shui, esto se conseguiría con ventanas despejadas, muebles y estanterías ordenadas, colores claros, espejos y patrones.

Este tema fue expuesto en clase por los alumnos, poniendo las ideas en común. Este fue nuestro trabajo, al final se encuentran los enlaces a las imagenes: